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Seguro que está de broma.

Hace justamente dos semanas empezó el año que precede al centenario del nacimiento de una de las mayores mentes del siglo XX. La cultura popular le recuerda por su trabajo en Los Alamos durante su contribución al Proyecto Manhattan. Responsable del departamento teórico donde no dejó de hacer notar su actitud y sembrar sus anécdotas. Incluso ante situaciones aparentemente tan insustanciales como monótonos e interminables cálculos.

Además, rechazó un merecido premio Nobel por cierta contribución a la física -él ya obtuvo su premio; “el premio es el descubrimiento”- que, pese a no ser conocida por su nombre, es un icono recurrente entorno a la (últimamente más carismática) cultura Nerd: Los diagramas de Feynman.

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Una maravillosa formulación que hacía de dolorosas ecuaciones engorrosas algo simple e intuitivo. No solo logró contribuir en gran medida a la teoría electrodinámica y continuar con los pasos del mismísimo Paul Dirac sino que también pudo entenderla hasta el punto de ser capaz de explicarla con garabatos.

Pero esta vez, la historia que contaré no hablará de física, no será la electrodinámica cuántica ni las armas nucleares. Con estos tópicos solo gastaría mi tinta y el tiempo de cualquier lector, considerando la cantidad y calidad al respecto. Lo que haré será justificar mi “divertida” (léase poco seria ☺) hipótesis.
Richard “dick” Feynman es el primer hacker informático de la historia.
Antes de acuñarse el término e incluso mucho antes de los primeros aficionados a perder el tiempo jugando con el funcionamiento de los sistemas de telefonía. Y desde luego que Feynman era un completo curioso, más obsesionado en descubrir y entender el cómo que en saber el qué. Romper los límites.

Durante su estancia en el laboratorio de Los Alamos tuvo pocas distracciones y entretenimientos, por lo que tuvo que idear su propio divertimento. Todos los responsables de departamento tenían una puntera y sofisticada caja fuerte, cuya seguridad estaba fuera de la ley, para almacenar cualquier material sensibleÉl decidió enfrentarse a ese reto que suponía la infranqueable seguridad. Y lo hacía todo, como era habitual en él, pensando.

No entraré en muchos detalles acerca de la seguridad, salvo que la cantidad de combinaciones posibles en las tres ruedas que tenía, eran un millón. Usando la fuerza bruta (esto es, probando todas las combinaciones) se tardaría en torno a un par de meses, a un buen ritmo. Feynman se las ingenió para reducir las combinaciones posibles, para abrir las cajas fuertes del resto de sus colegas en espectaculares exhibiciones, a poco más de 20 posibilidades y algo menos de un minuto.

¿Cómo lo hizo? Bien, por un lado tenemos la parte mecánica. A base de jugar y perder el tiempo con pruebas y errores, descubrió un fallo en el funcionamiento que toleraba un error de dos dígitos por encima y por debajo con respecto al dígito exacto. Si en uno de los discos el número era 32 -por ejemplo- entonces los dígitos 30, 31, 33 y 34 también servían para desbloquear dicha rueda. Eso reducía bastante el trabajo, pero no se contentó solo con conocer las vulnerabilidades de la propia caja. Es decir, la ingeniería social era demasiado útil para obviarla. Observando, se dio cuenta que la mayoría de contraseñas eran fechas. Habiendo días y meses limitados, eso reducía aún más las posibilidades. 3, 8, 12 servían para todos los meses; 3, 8, 13, 18, 23, 28, 31 servían para todos los días; y con eso ya solo quedaba un último disco. 1.000.000 de combinaciones habían quedado reducidas al 0.01%

Con esas 100 combinaciones posibles, entraba en las oficinas con su aire misterioso, cargado con una bolsa llena de herramientas y aparatos solo para impresionar más. No enseñaba cómo lo hacía bajo pretexto de seguridad y secreto clasificado, pero siempre hacía entrar a todos a los pocos minutos para que viesen la caja abierta.
Con el tiempo se fueron dando cuenta de que esas combinaciones tenían alguna debilidad, y algunos colegas empezaron a usar constantes matemáticas y otros valores para sus cajas fuertes. Y Feynman, no se quedó atrás.

Su perversa y taimada astucia lo llevaron a mejorar su método de las formas menos honorables posibles. Frecuentando el despacho de sus colegas, se dio cuenta de que a veces estaban abiertas, revelando así dos valores de la combinación y haciendo que incluso las más rebuscadas contraseñas quedaran reducidas a 20 combinaciones.

No era un ladrón; ni usaba ganzúas como todos pensaban. La única herramienta que empleaba era su mente. Dentro de las cajas no había ningún premio. El premio ya lo tenía: La satisfacción de resolver el acertijo y demostrar lo listo e ingenioso que era.

Supongo que su reputación y carisma entre los más jóvenes estudiantes de aquella época, la forma de transmitir y contagiar su curiosidad, pudo inspirar y dotar de determinación a los mejores hackers que todos conocemos. En el fondo, la computación o la informática empezaba a dar sus primeros pasos como campo propio fuera del nido de la física. La misma física electrodinámica de Dirac que Feynman, inspirado por este, continúo. El agudo ingenio que hoy hace posible la existencia de este pequeño homenaje.

Someone give this man his orange juice!
Siempre le recordaremos.

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Nihilismo negro.

Que venga el caos,

la muerte es nuestra única certeza, siempre sabemos que vamos a morir, no importa cuando, no importa donde y no importa la manera. La vida eterna es un sin sentido, la eternidad no es vida, solo la muerte es el reposo al que aspiramos, vida y muerte están ligados, aquellos que demandan otra cosa piden lo imposible y no obtendrán mas que humo como su recompensa. Nosotros que no nos contentamos con palabras, consentimos en desaparecer para siempre y nos consideramos afortunados de no sobrevivir en ninguna parte, yo no elegí nacer, la vida me fue impuesta, la vida llena de preocupaciones y dolores y de alegrías problemáticas. Que un hombre sea feliz, ¿qué demuestra? La felicidad es un caso particular y nosotros observamos sólo las leyes del género, razonamos a partir de ellas, sobre ellas meditamos y profundizamos, despreciamos a quienquiera que busque el milagro y no estamos ávidos de beatitudes, nuestra evidencia nos basta y nuestra superioridad no se encuentra en otra parte.

Cuando los humanos sepan que no hay más remedio que la muerte, bendecirán a aquellos que los matan, para no tener que matarse a ellos mismos, hacer todos nuestros problemas insolubles y con nuevos problemas agregándose sin cesar, será necesario que el horror de vivir en el que nos consumimos se agote y que la destitución acabe con el optimismo criminal, que me parece la vergüenza de estos tiempos. Pues, la prosperidad de los países ricos no duraran eternamente, en el seno de un mundo que se hunde en la miseria absoluta y como es demasiado tarde de sacarlos de ahí no tendrán mas opción de exterminar a los pobres, o de ser pobres a su vez, ellos mismos no evitaran ya el caos y la muerte, así que por más que se esfuercen no llegaran más que al horror.

Yo no creo ya en el futuro, nuestros descendientes deberán recuperarse  sobre el caos en el que nosotros vamos a desaparecer, odio a este mundo  lleno de insectos humanos y aquellos que juran que estos son seres humanos, mienten, la masa nunca ha sido de hombres si no solo de condenados, y desde cuando un autómata sonámbulo debe ser mi prójimo, si este debe ser mi prójimo yo digo que mi prójimo no existe, y mi deber es el de no parecerme en nada a él.

La caridad no es más que un engaño y los que me la enseñan son mis adversarios, la caridad no salva al mundo repleto de insectos que no hacen más que devorarlo manchándolo con su basura, no es necesario ni prestarles asistencias  ni curar las enfermedades que los diezman, mientras más mueran será mejor para nosotros, pues no tendremos que exterminarlos nosotros mismos. Entramos en un futuro bárbaro y debemos armarnos, debemos golpear hoy a aquellos que nos golpearan mañana y esos que nos imploran hoy, pronto nos castigaran por haberlo olvidado.

Una vez que la gente sea persuadida de que sus hijos serán mas infelices que sus padres y que sus nietos aun mas infelices, una vez que sean persuadidos que la ciencia no hará milagros y que el cielo esta tan vacio como su bolsa y que todas las religiones están repasadas de modas y que todos los religiosos son unos impostores y que todos los gobernantes son estúpidos y que todas las políticas son impotentes, entonces se decantaran a la desesperación. Sin la desesperanza los hombres no consentirán nunca el volverse estériles, las mujeres menos todavía, es el optimismo que nos mata, y el optimismo es el pecado por excelencia. Incluso aquellos que quisieran despoblar el mundo antes de que sea demasiado tarde, no se atrevan hablar abiertamente sobre esta necesidad y por eso nadie denuncia las causas del caos y apunta a las consecuencias inevitables de la sobre población.

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El único remedio para acabar con la miseria es la esterilidad de los miserables, no se debe tolerar mas que a las familias sin niños, que sabemos que son escasas, toda familia pobre es criminal por el solo hecho de su existencia.

Nuestros intelectuales no sabe más que hablar y nuestros religiosos no saben más que mentir, ninguno sueña con repensar el mundo, todos desean hacer carrera y se admira el arte con el cual se utilizan los unos a los otros sin jamás herir las conveniencias, nos volvemos cada vez más conservadores y llegamos a mantener las tomas mas catungas, nuestras revoluciones son puramente verbales, solo cambiamos las palabras para tener la sensación de que cambiamos las cosas. Tenemos miedo a todo cambio y miedo de nosotros mismos. nos oponemos a nada y lo toleramos todo, es el triunfo de la mediocridad.

El mundo ya no puede ser salvado, la idea de la salvación no es más que una idea falsa, debemos pagar nuestros innumerables errores, es demasiado tarde para reparar  lo que sea, la hora de las reformas ha expirado, los más felices morirán combatiendo, y los más miserables morirán amontonados en el fondo de las cuevas o en hogueras, el mundo no será más que un lugar de dolor donde los más puros entre los hombres no tendrán otro remedio que matarse los unos a los otros para no despreciase ellos mismos, el caos final vendrá mas pronto de lo que se piensa, de un día al otro seremos arrojados al precipicio y de ahí nos despertaremos solo para sentir que morimos y entonces veremos lo que los conquistadores del nuevo mundo vieron, cuando a su llegada tribus enteras se tiraban de lo alto de las montañas para evadir el horror de la esclavitud inevitable engañando así a la muerte con la muerte misma.

Vamos hacia la catástrofe final y el mundo está lleno de gente que la desea para parar al orden impuesto, un orden cada vez más absurdo, el orden público. el orden esta premiado de su muerte porque está cada vez mas caótico y cada vez mas carente de razones de ser, el orden publico es criminal, el orden al que servimos necesita productores y consumidores, no hombres enteros. Los hombres enteros lo incomodan. Pero el hombre no está aquí en la tierra para producir y consumir, se trata de ser y sentir que uno existe! El resto nos rebaja al nivel de las hormigas.

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Rechazamos ser insectos sociables a los que las ideologías de moda nos condenan, preferimos el caos y la muerte, y sabemos que ya está en marcha, mientras las ideologías se jactan de instaurar el paraíso perdido sobre la tierra, nos encontraremos sobre la tumba de las masas de perdición. Las religiones son los canceres de la especie humana, son pestes y los poderes que las apoyan son conspiraciones de envenenadores, nuestra espiritualidad no es más que una masturbación de nuestras facultades mentales, todos los religiosos están obsoletos, no hay ninguna diferencia entre los hechiceros y los sacerdotes, ir a consultar a uno de ellos y tenerles respeto es despreciable, las leyes de la naturaleza se burlan de los exorcismos y de las oraciones. Ahora que se sabe más sobre cómo se formaron las religiones es criminal ser religioso aun, si nos negamos a hacer sacrificios a los dioses y de honrar a sus sacerdotes por eso ya nadie muere como castigo, el hombre común es cada vez mas indiferente, ya se siente satisfecho cuando la industria de la diversión le procura las apariencias de la felicidad aunque sean de manera pasajera, en adelante necesitaremos todos nuestros recursos si queremos recrear al mundo. Un mundo donde el hombre sea el único amo de su vida y de su muerte, para renovar al mundo la catástrofe es necesaria, la catástrofe es deseable, si el mundo no se renueva el mundo deberá desaparecer junto al hombre que lo infecta, no podremos cambiar nuestras ciudades más que aniquilándolas aunque sea con todos los hombres adentro, y vendrá la hora en que aplaudiremos este holocausto, cuando los hombres sepan que el único remedio es la muerte bendecirán a aquellos que los matan para no tener que matarse ellos mismos, y los supervivientes de la próxima destrucción llamaran mundo invertido al mundo al que habitamos ahora, un mundo cada vez más absurdo. 

 Nihilismo Negro, de Albert Caraco.
Adaptación por Akizur.

La risa de la locura.

Voy a empezar con cierta dialéctica que no me gusta, pero es que ciertamente me siento muy divertido según escribo esto.
Hay dos clases de locos. Los que principalmente hacen locuras, y los que mayormente pensamos locuras. Pertenecer al primer grupo debe ser una putada, porque por lo general y siendo conservadores, la mayoría de las locuras ocurrentes son una cagada. Hay que tener mucha práctica en pensar locuras para alcanzar la habilidad suficiente con la que, con suerte, ser perspicaz en una de cada tantas locuras ideadas por el loco experimentado. Sí, evidentemente es una putada porque la vas a liar mucho. Vas a liarlas en proporción directa al cuán y al cuántas sean auténticas cagadas. El límite es el cielo, Sky’s the limit.

Pero si esto le parece una verdadera jodienda, pronto verá como es mucho peor la putada que acaece al segundo grupo. Una bien miserable que sucede en proporcionalidad inversa a la destreza del loco y a la calidad de sus locuras. Si tus locuras son puras basuras, sumas a lo sumo sus risas. Pero si eres el maestro orfebre de la risa y la locura te perderás sus contrariarlas; el discrepar se hará raro, será preciado.

Yo al menos como persona conocedora de la rara y eventual llegada a este éxtasis mental lo atesoro. Que le lleven la contraria es bonito para el curioso que sabe cuánto más puede descubrir, de cuántos caminos hacia cuantos mares llenos de nuevas y posibles locuras haya a la espera de ser pensadas tras la buena crítica. En el fondo, este loco es como el jugador de ajedrez que solo se tiene a sí mismo para jugar partidas. Y aunque aprende, ve que es la misma y limitada mente la que opera en contra y a favor; algo poco útil para aquel que es como es por saber la importancia que tiene reunir vasta cantidad de piezas para el aparentemente infinito ‘puzzle’. Nihil est superfluum.

Así que ya sabe. No nos diga “que sí, que sí” a los locos mientras agita su cabeza y mira a la puerta u a otro comensal. Ayúdenos a criticar y contrariar incluso a nosotros mismos. Atrévase a descubrir y experimentar. Sea un pirata: (πειραν, πειρον, εμπιρικός, πειρατες…?) Pericia, peligro, pirata, experiencia, empírico. Tru’ science, witchez!

¡Feliz Newtonidad!

Mañana podríamos celebrar la natividad de alguien que sí nació realmente un 25 de diciembre, día de la pagana fiesta del Sol Invictus que concluía tras los saturnales y que la tradición cristiana intentó sustituir del arraigo en las gentes por algo menos cismático, aunque ello conllevara falsear los primeros instantes en la vida de su mesías para hacerlo encajar en su ideal.

Por diferencias en las convenciones, se podría decir que también nació un 4 de Enero de 1643, aunque esto solo sería correcto en el marco del calendario juliano, correspondiendo al 25 de diciembre del calendario gregoriano que usamos hoy. De quien hablo ahora, es de Sir Isaac Newton, hijo de campesinos.

Pocos como él fueron tan privilegiados como desdichados y aún menos personas en la historia podrían equiparar su ego. Al fin y al cabo sólo una persona está llamada a descubrir a su humanidad las sencillas leyes que regían la práctica totalidad de su mundo cotidiano.

Nacido como un bebé enfermizo no llegó a conocer a un padre que murió meses antes. Su madre, por otro lado, le dejó con unos abuelos que pasaron desapercibidos para el joven hasta que murieron, no sin antes desheredarle. Su padrastro no fue mejor con él; desafecto que, por otra parte, pudo alejarle de seguir sus pasos en la teología como el señor Smith pretendió.

En vez de esto, sus lecturas de mayor inspiración fueron la Geometría de Descartes, Astronomiae Pars Optica de Kepler, además de tener en su mano la Clavis Mathematicae (La llave de las matemáticas). Era un clima de revolución, un aire en llamas prendidas por los renacentistas y avivadas por los vientos del pensamiento libre que llegaban desde las Provincias Unidas cuyo calor pudo ser lo único reconfortante en su juventud.

Por otro lado, tenemos a alguien mayor, tanto en edad como en honores. Su nombre es Robert Hooke, cuyo único retrato se perdería posteriormente… por razones controvertidas. Representaba a la generación fundacional de la Royal Society, de la que era toda una eminencia y en cierta forma, una autoridad de la ciencia en la época. Sus trabajos y aportaciones tampoco fueron para menos. Esto unido a los reconocimientos formaron en él esa otra clase de ego que pudo rivalizar con el del joven Newton.

Como en cualquier historia, siempre hay un lazo que lo ata todo. Este fue el caso de Edmund Halley, un muchacho de alta cuna que nació también arropado por el “nuevo hombre” de aquella época. La afición de su padre a las reuniones en las que comulgar con su ingente cantidad de curiosos amigos y la moda emergente del café le hizo llevar consigo a la capital británica el entusiasmo por juntar a cualquier persona que le resultaba interesante para compartir con ellos sus historias y escuchar otras nuevas bajo el amargo aroma de las recién estrenadas cafeterías en Londres.

Posiblemente fue en una de estas, cuando un inocente Newton saco a relucir algunas ocurrencias a las que no tomaba en consideración por encima del resto como para centrarse en desarrollar una en concreto. Hooke, algo más veterano, sí supo verla y sacar su provecho, lo que provocó entre ellos una polémica que dañó a Isaac haciéndolo recluirse unos años.

Halley fue, además de un gran astrónomo -del que se hizo más popular el cometa que lleva su nombre – un buen amigo y, aparentemente, una mejor persona. Vio con ojos de preocupación el deplorable estado de Newton y se decidió a ayudarle. Sin este apoyo, Newton nunca se hubiese animado a publicar el libro que más influiría en el florecer del progreso científico en dos siglos. Posiblemente tampoco hubiera podido sin el desempeño de Halley para costear su impresión y el resto de las labores editoriales.

Esto le ayudó mucho personalmente para volver a su carrera y realizar más investigaciones, encontrándose de nuevo con la rivalidad del ego de Hooke, aunque sin miedo a enfrentarla esta vez. El tema y la pregunta del “millón de libras” del momento en aquellos cafés donde se reunían no eran muy distintos a los de hacía casi dos milenios en la antigua Grecia, donde ya corrían ríos de tinta por explicar el movimiento de las estrellas errantes, es decir, los planetas (πλανἠτης, “nómada, vagabundo”).
Hooke, claramente, tenía su explicación. O eso decía. Su idea ya había sido buena y probada tan útil como válida para entender el funcionamiento de los muelles y otros movimientos elásticos o armónicos. Pero esta vez, su ego le cegaba lo suficiente como para anteponer la belleza de su idea a los hechos y la realidad.

Newton, por otra parte, tenía otro ángulo y no estaba aferrado a esa idea maravillosa de Hooke, y tenía en su mente una forma más sencilla de entender todo, incluyendo las de Hooke como una mera consecuencia particular que derivaba del trabajo de Newton.
Pero no se trata de la belleza en sí de las ideas. La belleza está en la realidad y siempre supera cualquier clase de ficción que pueda caber en las mentes.

Hooke usaba su autoridad y su puño de hierro para hacer prevalecer su idea… pero en los telescopios -que el mismo Newton había mejorado hasta dejarles grabado su nombre, como en tantos otros sitios en lo que hoy se vería como un acto de gamberros grafiteros- lo que se observaba no coincidía.
Newton, usando una astucia perfeccionada desde su infancia, supo desenvolverse esta vez usando el mismo lema de la Royal Society que Hooke contribuyó a fundar para defenderse desde los pilares de esto que se empezaba a practicar de nuevo conocido como ciencia. El claro lema: «Nullius In Verba».

En palabra de nadie.
Y es que el arte de Horacio se había colado en la cultura y en el espíritu de aquel tiempo…
“Nullius addictus iurare in verba magistri,
quo me cumque rapit tempestas, deferor hospes.”

«no me vi obligado a jurar por las palabras de maestro alguno,
me dejo llevar como huésped de paso a donde me arrebata la tempestad.»

Receta para un modelo de democracia actual – para 350 personas –

-1. Recoja los restos del régimen anterior y lave su imagen.

-2. Escoja la camarilla más hipócrita posible.

-3. Consiga unos medios de (des)información

-3. Redacte un texto a medias tintas que perpetúe dicha demagocracia.

-4. Use el lavado de cerebro y de imagen pseudodemocrática para perpetuar el poder mediante un único referendum.

-5. Permita que empresas multinacionales financien sus campañas políticas y servid a los intereses mutuos en un quid pro quo

6. Pacte una rotación bipartidista a través de y para los propios beneficios del sector privado mutuo.

-7. Entrene a agentes de la autoridad para ejercer el monopolio de la violencia. A menos requisitos de perfil psicológico, más efectividad a la hora de ejecutar la represión.

-8. Elija a dedo a más chupatintas que soporten la logística del negocio político.

-9. Según vaya necesitando más ingresos, utilice la influencia económica y militar en países desestabilizados por el colonialismo. Establezca regímenes marioneta que permitan a las multinacionales que financian el poder la capacidad de aumentar sus ingresos trasladándose donde la mano de obra sea “gratuita”.

-10. Culpe a la inmigración de la falta de trabajo, use los medios de comunicación para crear confusión y terror y pásele la pelota en una retahíla de demagogia a su respectivo polo partidista.

-11. La guerra es dinero. Según el capitalismo devore nuestro mundo, es factible el uso de ejercicios de falsa bandera para justificar y/o aprobar leyes, iniciar guerras, y a su vez reemplazar a las marionetas desleales por otras afines a nuestro plan.

-12. Cuando toda financiación dudosamente legal o ética estén a máximo rendimiento – exprimida por la corrupción – monopolizar el negocio de las drogas.

-13. Según la gente y la realidad social empiecen a poner en duda dicho sistema, usar dicho narcotráfico y el sistema penitenciario para eliminar o neutralizar de la sociedad a todo individuo (y a sus ganas de luchar) que pueda poner en peligro la estabilidad del sistema.

14. Establecer un plan de emergencia para cuando la verdad sea demasiado obvia

15. En caso de necesidad, seguimos disponiendo del ejercito y los medios de comunicación. Emplear toda la fuerza necesaria para sofocar cualquier acto que desafíe al Nuevo Orden Mundial.

¿Hasta dónde crees que estarían dispuestos a llegar? ¿Crees que parte o todo esto está muy lejos de la realidad? Aun con sarcasmo, es fácil disponer lo necesario para someter y engañar a una mayoría absoluta y “democrática”. Pero sin la verdad, la lógica o la razón en la mano, el valor de vuestra constitución, de vuestro poder ejecutivo, legislativo y judicial, es nulo.

No se en que punto podemos considerar que la mayoría de la población, dado el conocimiento de la realidad que tienen, no es un conjunto representativo de la sociedad.

Sin una verdad clara, no puede existir democracia; no se puede discutir unos hechos, si estos son continuamente falseados. Donde no hay transparencia, no puede haber democracia

Esclavitud en el Siglo XXI

Dado que la esclavitud se toma demasiado en su antiguo significado, podemos sonreír frente al hecho de que la esclavitud ha sido erradicada en cualquier marco legal de hasta algunas de las naciones más desfavorecidas por regímenes autoritarios – tampoco tenemos que pensar en un ejemplo más allá de naciones en vanguardia tecnológica como la India para encontrarnos con los intocables, las multinacionales occidentales que lo secundan… –

Lo alarmante, es que la propia sociedad ya no se plantee la esclavitud como algo aun latente en el seno de las sociedades más avanzadas: tráfico humano en cualquier esquina de la ciudad, mafias de tradiciones grotescas y cuestionable ética; y sin ir más lejos, la indiferencia de los estados y la ignorancia de los ciudadanos sobre el control monetario que ejercen multinacionales e instituciones globales para esclavizar. Desde naciones enteras que cayeron en la desgracia del colonialismo, hasta millones de familias en todo el globo que viven eternamente postradas frente a deudas, hipotecas y créditos que marcan las pautas de su vida.

Sin ir más lejos, la actual dependencia que el ser humano profesa a las nuevas tendencias de consumo masivo y desechable lo mantiene esclavizado al trabajo asalariado, el cual, como ocurre ahora, depende de los juegos de azar de bancos e inversores, estando así permanentemente expuestos y a expensas de aquellos con el poder de subir su sueldo, nombrar cargos a dedo, reducir las prestaciones de los funcionarios… Olvidamos que son los trabajadores quienes alimentan a sus jefes, quienes construyen las casas de los políticos y quienes educan a sus hijos. Son los trabajadores quienes ven sus manos sangrar para que individuos beban mejor vino del que merecen.

El dinero es trivial en una sociedad donde el auténtico aporte del trabajo es de todos; el dinero no es más que la cadena que llevamos atada al cuello. El trabajo asalariado es esa cárcel que nos hace creer libres a través de las ventanas a los caprichos del dinero. Y funciona, porque resulta muy fácil llenar vidas (in)finitas de cosas vacías.

Inaugurando nueva sección

Tengo que admitir antes de todo, que esto no es más que otro texto fruto del insomnio a altas horas… Y nada de esto me estaría tomando tiempo de escribir si no me empezase a mosquear. Últimamente internet se ha convertido en foco de atención para legisladores, políticos, banqueros, empresarios… y claro, ven necesario empezar a controlarlo, regularlo y gobernarlo como si de un territorio del estado se tratase. Ahora reconsideremos… ¿Qué es internet? Básicamente, una red global de señales, ondas y circuitos, de información digital que viaja de un lado a otro  a velocidades 2800000 veces superiores a las de cualquier coche sin más recurso que la electricidad. “Conectarse” a internet no es más que pedir información electromagnética de servidores o personas que la ofrecen libre o privadamente en la red. La gracia de esta revolución, es que el acceso a la información se multiplica exponencialmente con respecto a los antiguos recursos, así como las comunicaciones y cooperaciones que facilita, y todo ello debido a la facilidad en la copia y transmisión de información. Si en el siglo XVII hubiese existido internet, Newton y Leibniz habrían compartido e indagado más sobre el conocimiento que descubrieron a la vez, el desarrollo hubiese sido el doble, no se hubise tenido que resolver un problema más de dos veces. De la misma manera, hoy en día permite que diferentes campos de investigación puedan cimentarse o apoyarse con otros… y yendo mas lejos, permite hasta poder controlar naves espaciales a distancias de millones de kilómetros.

Todo este gran avance, va a ser considerado como la mayor revolución tecnológica de los últimos siglos, lo que va a poder marcar un antes y un después en el desarrollo del conocimiento humano. Millones de científicos e ingenierillos colaboran en conjunto dando los más grandiosos avances para el autentico progreso. Hoy en día, un nuevo estudio sobre radiaciones, puede contribuir en el tremendo avance en maquinas tomográficas que permiten la detección de enfermedades letales a tiempo, o el descubrimiento por parte de biólogos sobre virus capaces de acabar con un cancer… Y no solo eso. Lo más importante, la propagación de todo ese conocimiento por todas partes, de forma que ahora se puede acceder mejor a una educación. Y sobretodo, el legado artístico y su capacidad para llegar a todos. Toda nuestra cultura compartida, la cual debería pertenecer a toda la especie humana.

Y mi indignación llega ahora, cuando empiezan cerrando megaupload. Eso cabrea, yo tenía información mía, escritos perdidos que no puedo reclamar ni recuperar… Eso fue una puñalada. Pero ahora, lo que más rabia me da, es que no haya más páginas que planten cara como es debido, creando algo aun mayor. Todo cuanto hay son pequeños servidores, muchos en proceso de cierre, muchos coartados sin poder parar de controlar y borrar contenidos con “derechos de copia”. Y los pocos que aun así, hacen lo que pueden según su capacidad, pero con una libertad de contenido más racional, acaban por ser eliminados. Caídos. Borrados.

Es deplorable, ver toda esa información acumulada durante tiempo por los seres que realmente la proliferan y le crean valor, es destruida en un acto de codicia. “Mi peli que la vean 3, pero que paguen los 200€ que cuesta el cine y luego se gasten 500€ en el dvd con la banda sonora”. Esa es la política de mercado. Oh, si, claro, no lo he comentado. La cultura es otro mercado más; especulación y a llenarse los bolsillos. En cierta forma, no hay artistas en ese mercado, y si los hay, la mayor parte de lo que crean no es más que el resultado de sustraer la alienación que dicho mercado exige. Ya no solo es que el arreglista tenga un papel importante. Ahora hay que pagar un estudio de fotografía para las caratulas, otro de edición de imagen, crear los videoclips, con un productor detrás de que sea algo que simplemente venda. Según como yo lo veo, era la muerte del arte. Pero el intercambio por internet, permitió que auténticos artistas pudiesen llegar a compartir su arte. ¿Y que mayor satisfacción?.

Ahora imagina que todo nuestro legado se hubiese perdido en ese servidor. Piensa, que alguien tuviese el derecho de decidir que hacer con algo que pertenece a toda la humanidad. Sería la muerte de la civilización, la definitiva. La nueva quema de la biblioteca de Alejandría.