Soneto del salón de baile.

Claman tambores a los cuatro vientos,
exigen se haga justicia poética
y danzan en la refriega frenética.
¡Cuánto gritan esos pobres malditos!

-divago mientras plasmo estos escritos.
¿Podrían dar salida diplomática,
poner fin a la terrible fonética
de espadas gastadas por tantos muertos?

Patrióticos cadáveres se ríen,
ojos en fuga buscan quienes guíen
esas miradas que solo ven muerte.

La guerra recita una poesía
y los vivos cantan con alegría
la plegaria por repetir su suerte.

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Un soneto por la inteligencia.

Escoger bien es lo inteligente:
Por su sonrisa cambio a mis ardillas,
por escuchar sus ideas, semillas
y esos luceros por mi mejor lente.

En alguna elección seré valiente:
Un techo de estrellas por cuánto brillas,
las noches de insomnio por tus pastillas
y mi canción por una más caliente.

Finalmente, entregue mi única pluma
por poder observarte, a ti, desnuda;
así me asalte, de pronto, la duda:

¿Será la más bella? – Pensarlo abruma.
Muy probable. ¿Será la más risueña?
Sí. ¿Será la que más bonito sueña?

Nihilismo negro.

Que venga el caos,

la muerte es nuestra única certeza, siempre sabemos que vamos a morir, no importa cuando, no importa donde y no importa la manera. La vida eterna es un sin sentido, la eternidad no es vida, solo la muerte es el reposo al que aspiramos, vida y muerte están ligados, aquellos que demandan otra cosa piden lo imposible y no obtendrán mas que humo como su recompensa. Nosotros que no nos contentamos con palabras, consentimos en desaparecer para siempre y nos consideramos afortunados de no sobrevivir en ninguna parte, yo no elegí nacer, la vida me fue impuesta, la vida llena de preocupaciones y dolores y de alegrías problemáticas. Que un hombre sea feliz, ¿qué demuestra? La felicidad es un caso particular y nosotros observamos sólo las leyes del género, razonamos a partir de ellas, sobre ellas meditamos y profundizamos, despreciamos a quienquiera que busque el milagro y no estamos ávidos de beatitudes, nuestra evidencia nos basta y nuestra superioridad no se encuentra en otra parte.

Cuando los humanos sepan que no hay más remedio que la muerte, bendecirán a aquellos que los matan, para no tener que matarse a ellos mismos, hacer todos nuestros problemas insolubles y con nuevos problemas agregándose sin cesar, será necesario que el horror de vivir en el que nos consumimos se agote y que la destitución acabe con el optimismo criminal, que me parece la vergüenza de estos tiempos. Pues, la prosperidad de los países ricos no duraran eternamente, en el seno de un mundo que se hunde en la miseria absoluta y como es demasiado tarde de sacarlos de ahí no tendrán mas opción de exterminar a los pobres, o de ser pobres a su vez, ellos mismos no evitaran ya el caos y la muerte, así que por más que se esfuercen no llegaran más que al horror.

Yo no creo ya en el futuro, nuestros descendientes deberán recuperarse  sobre el caos en el que nosotros vamos a desaparecer, odio a este mundo  lleno de insectos humanos y aquellos que juran que estos son seres humanos, mienten, la masa nunca ha sido de hombres si no solo de condenados, y desde cuando un autómata sonámbulo debe ser mi prójimo, si este debe ser mi prójimo yo digo que mi prójimo no existe, y mi deber es el de no parecerme en nada a él.

La caridad no es más que un engaño y los que me la enseñan son mis adversarios, la caridad no salva al mundo repleto de insectos que no hacen más que devorarlo manchándolo con su basura, no es necesario ni prestarles asistencias  ni curar las enfermedades que los diezman, mientras más mueran será mejor para nosotros, pues no tendremos que exterminarlos nosotros mismos. Entramos en un futuro bárbaro y debemos armarnos, debemos golpear hoy a aquellos que nos golpearan mañana y esos que nos imploran hoy, pronto nos castigaran por haberlo olvidado.

Una vez que la gente sea persuadida de que sus hijos serán mas infelices que sus padres y que sus nietos aun mas infelices, una vez que sean persuadidos que la ciencia no hará milagros y que el cielo esta tan vacio como su bolsa y que todas las religiones están repasadas de modas y que todos los religiosos son unos impostores y que todos los gobernantes son estúpidos y que todas las políticas son impotentes, entonces se decantaran a la desesperación. Sin la desesperanza los hombres no consentirán nunca el volverse estériles, las mujeres menos todavía, es el optimismo que nos mata, y el optimismo es el pecado por excelencia. Incluso aquellos que quisieran despoblar el mundo antes de que sea demasiado tarde, no se atrevan hablar abiertamente sobre esta necesidad y por eso nadie denuncia las causas del caos y apunta a las consecuencias inevitables de la sobre población.

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El único remedio para acabar con la miseria es la esterilidad de los miserables, no se debe tolerar mas que a las familias sin niños, que sabemos que son escasas, toda familia pobre es criminal por el solo hecho de su existencia.

Nuestros intelectuales no sabe más que hablar y nuestros religiosos no saben más que mentir, ninguno sueña con repensar el mundo, todos desean hacer carrera y se admira el arte con el cual se utilizan los unos a los otros sin jamás herir las conveniencias, nos volvemos cada vez más conservadores y llegamos a mantener las tomas mas catungas, nuestras revoluciones son puramente verbales, solo cambiamos las palabras para tener la sensación de que cambiamos las cosas. Tenemos miedo a todo cambio y miedo de nosotros mismos. nos oponemos a nada y lo toleramos todo, es el triunfo de la mediocridad.

El mundo ya no puede ser salvado, la idea de la salvación no es más que una idea falsa, debemos pagar nuestros innumerables errores, es demasiado tarde para reparar  lo que sea, la hora de las reformas ha expirado, los más felices morirán combatiendo, y los más miserables morirán amontonados en el fondo de las cuevas o en hogueras, el mundo no será más que un lugar de dolor donde los más puros entre los hombres no tendrán otro remedio que matarse los unos a los otros para no despreciase ellos mismos, el caos final vendrá mas pronto de lo que se piensa, de un día al otro seremos arrojados al precipicio y de ahí nos despertaremos solo para sentir que morimos y entonces veremos lo que los conquistadores del nuevo mundo vieron, cuando a su llegada tribus enteras se tiraban de lo alto de las montañas para evadir el horror de la esclavitud inevitable engañando así a la muerte con la muerte misma.

Vamos hacia la catástrofe final y el mundo está lleno de gente que la desea para parar al orden impuesto, un orden cada vez más absurdo, el orden público. el orden esta premiado de su muerte porque está cada vez mas caótico y cada vez mas carente de razones de ser, el orden publico es criminal, el orden al que servimos necesita productores y consumidores, no hombres enteros. Los hombres enteros lo incomodan. Pero el hombre no está aquí en la tierra para producir y consumir, se trata de ser y sentir que uno existe! El resto nos rebaja al nivel de las hormigas.

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Rechazamos ser insectos sociables a los que las ideologías de moda nos condenan, preferimos el caos y la muerte, y sabemos que ya está en marcha, mientras las ideologías se jactan de instaurar el paraíso perdido sobre la tierra, nos encontraremos sobre la tumba de las masas de perdición. Las religiones son los canceres de la especie humana, son pestes y los poderes que las apoyan son conspiraciones de envenenadores, nuestra espiritualidad no es más que una masturbación de nuestras facultades mentales, todos los religiosos están obsoletos, no hay ninguna diferencia entre los hechiceros y los sacerdotes, ir a consultar a uno de ellos y tenerles respeto es despreciable, las leyes de la naturaleza se burlan de los exorcismos y de las oraciones. Ahora que se sabe más sobre cómo se formaron las religiones es criminal ser religioso aun, si nos negamos a hacer sacrificios a los dioses y de honrar a sus sacerdotes por eso ya nadie muere como castigo, el hombre común es cada vez mas indiferente, ya se siente satisfecho cuando la industria de la diversión le procura las apariencias de la felicidad aunque sean de manera pasajera, en adelante necesitaremos todos nuestros recursos si queremos recrear al mundo. Un mundo donde el hombre sea el único amo de su vida y de su muerte, para renovar al mundo la catástrofe es necesaria, la catástrofe es deseable, si el mundo no se renueva el mundo deberá desaparecer junto al hombre que lo infecta, no podremos cambiar nuestras ciudades más que aniquilándolas aunque sea con todos los hombres adentro, y vendrá la hora en que aplaudiremos este holocausto, cuando los hombres sepan que el único remedio es la muerte bendecirán a aquellos que los matan para no tener que matarse ellos mismos, y los supervivientes de la próxima destrucción llamaran mundo invertido al mundo al que habitamos ahora, un mundo cada vez más absurdo. 

 Nihilismo Negro, de Albert Caraco.
Adaptación por Akizur.

Je Veux (ZaZ)

Donnez-moi une suite au Ritz, je n’en veux pas!
Des bijoux de chez Chanel, je n’en veux pas!
Donnez-moi une limousine, j’en ferais quoi,
Offrez-moi du personnel, j’en ferais quoi?
Un manoir à Neufchatel, ce n’est pas pour moi
Offrez-moi la Tour Eiffel, j’en ferais quoi,
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Je veux d’l’amour, d’la joie, de la bonne humeur
Ce n’est pas votre argent qui f’ra mon bonheur
Moi j’veux crever la main sur le cœur,
Allons ensemble, découvrir ma liberté
Oubliez donc tous vos clichés, bienvenue dans ma réalité
.
J’en ai marre de vos bonnes manières, c’est trop pour moi!
Moi je mange avec les mains et j’suis comme ça!
J’parle fort et je suis franche, excusez-moi!
Finie l’hypocrisie moi j’me casse de là!
J’en ai marre des langues de bois!
Regardez-moi, toute manière j’vous en veux pas
Et j’suis comme ça (j’suis comme ça)
.
Je veux d’l’amour, d’la joie, de la bonne humeur
Ce n’est pas votre argent qui f’ra mon bonheur
Moi j’veux crever la main sur le coeur,
Allons ensemble, découvrir ma liberté
Oubliez donc tous vos clichés, bienvenue dans ma réalité
 .

Empezar a estar

No me voy a cansar nunca de hacer esaς preguntaς
de romper to’ loς moldeς, de deja’lo hechoς trizaς
Me enseñaςte que nunca, que tal veς nunca
eςtuve enamorado, que me perdí del viento la brisa.
Y aquí eςtoy con cara idiota mirando al sol a cara perro por cazarme aún despierto. Antes siempre he estado alterado, siempre he podido amar y ser amor, he amado
y me han hecho el amor; siempre alterado, pero tal vez nunca ensimismado, ‘enmimismado’
-Para poder empezar a estar,
y estar en…

La risa de la locura.

Voy a empezar con cierta dialéctica que no me gusta, pero es que ciertamente me siento muy divertido según escribo esto.
Hay dos clases de locos. Los que principalmente hacen locuras, y los que mayormente pensamos locuras. Pertenecer al primer grupo debe ser una putada, porque por lo general y siendo conservadores, la mayoría de las locuras ocurrentes son una cagada. Hay que tener mucha práctica en pensar locuras para alcanzar la habilidad suficiente con la que, con suerte, ser perspicaz en una de cada tantas locuras ideadas por el loco experimentado. Sí, evidentemente es una putada porque la vas a liar mucho. Vas a liarlas en proporción directa al cuán y al cuántas sean auténticas cagadas. El límite es el cielo, Sky’s the limit.

Pero si esto le parece una verdadera jodienda, pronto verá como es mucho peor la putada que acaece al segundo grupo. Una bien miserable que sucede en proporcionalidad inversa a la destreza del loco y a la calidad de sus locuras. Si tus locuras son puras basuras, sumas a lo sumo sus risas. Pero si eres el maestro orfebre de la risa y la locura te perderás sus contrariarlas; el discrepar se hará raro, será preciado.

Yo al menos como persona conocedora de la rara y eventual llegada a este éxtasis mental lo atesoro. Que le lleven la contraria es bonito para el curioso que sabe cuánto más puede descubrir, de cuántos caminos hacia cuantos mares llenos de nuevas y posibles locuras haya a la espera de ser pensadas tras la buena crítica. En el fondo, este loco es como el jugador de ajedrez que solo se tiene a sí mismo para jugar partidas. Y aunque aprende, ve que es la misma y limitada mente la que opera en contra y a favor; algo poco útil para aquel que es como es por saber la importancia que tiene reunir vasta cantidad de piezas para el aparentemente infinito ‘puzzle’. Nihil est superfluum.

Así que ya sabe. No nos diga “que sí, que sí” a los locos mientras agita su cabeza y mira a la puerta u a otro comensal. Ayúdenos a criticar y contrariar incluso a nosotros mismos. Atrévase a descubrir y experimentar. Sea un pirata: (πειραν, πειρον, εμπιρικός, πειρατες…?) Pericia, peligro, pirata, experiencia, empírico. Tru’ science, witchez!

Der Einzige und sein Eigentum (El único y su propiedad).

He basado mi causa en… nada.

¿Cuántas cosas deben ser mi causa? Ante todo la buena causa, la causa de Dios, de la verdad, de la libertad, de la humanidad, de la justicia; después la de mi pueblo, la de mi gobernante, la de mi patria; finalmente la causa del espíritu y miles de otras causas más. Únicamente mi causa no puede ser nunca mi causa.
“Maldición sobre el egoísta que sólo piensa en sí mismo”. Examinemos ahora como lo hacen aquellos con su causa por la cual nosotros debemos trabajar.

Ustedes que saben de Dios tantas y tan profundas cosas; durante siglos “exploraron las profundidades de la divinidad” y penetraron con sus miradas hasta lo profundo de su corazón, ¿Pueden decirme ahora cómo entiende Dios su “causa divina” a la que nosotros debemos servir? ¿Cuál es su causa? ¿Abrazó una causa ajena como la verdad y el amor, como a nosotros se nos ha obligado?
Ustedes dicen: Siendo Dios mismo el amor y la verdad, la causa de la verdad y del amor son también su causa.
Les repugna suponer que Dios se pueda aparecer ante gusanos como nosotros y hacer suya una causa ajena. Dios solo se ocupa de su causa; como él es todo, todo es su causa. Pero nosotros no somos “todo” y nuestra causa es bien mezquina y despreciable; por eso debemos servir a una “causa superior”. Está claro, Dios sólo se preocupa por lo suyo, sólo piensa en si mismo; pobre de aquel que se rebele contra sus mandatos.
Dios no sirve a nada superior, sólo se satisface a sí mismo; su causa es una causa puramente egoísta: Dios es un ególatra.

¿Y la humanidad, cuyos intereses debemos hacer nuestros, acaso sirve a una causa superior? No.

La humanidad solo quiere fomentar a la humanidad; su causa es ella misma. Con tal que ella se desarrolle… ¡no le importe que mueran los individuos y los pueblos; saca de ellos lo que puede sacar, y cuando han cumplido la tarea que les reclamaba, los echa al vertedero de la historia!.
La causa de la humanidad, es puramente egoísta.

Es inútil que siga y demuestre cómo cada una de esas cosas,
Dios, Humanidad, Patria, Socialismo… solo persiguen su propio bien y no el nuestro. Comprueben si la Verdad, la Libertad, la Justicia… se preocupan de ustedes para otra cosa que no sea pedirles su entusiasmo y sus servicios.
Que sean servidores dedicados, que les rindan homenaje, eso es todo lo que les piden.
Miren a un pueblo redimido por nobles patriotas; los patriotas caen en la batalla o revientan de hambre y de miseria; Y ¿Qué dice el pueblo? ¡Abonado con sus cadáveres se hace “floreciente”! Mueran los individuos “por la gran causa del pueblo”, y el pueblo se conforma con dedicarles alguna que otra lamentable frase de reconocimiento y se guarda para sí todo el provecho. Eso me parece un egoísmo demasiado lucrativo.

¿No les dicen nada estos ejemplos? ¿No les hacen pensar que un egoísta pueda tener razón? Yo, al menos, aprendo de ellos; en
vez de continuar sirviendo con desinterés a esos grandes egoístas, seré yo mismo el egoísta.

Dios y la humanidad no han basado su causa en nada, que no sea ellos mismos. Yo basaré, entonces, mi causa en mí; soy, como Dios, la negación de todo lo demás, soy todo para mí, soy el único.

Yo no soy nada en el sentido de vacío,
pero soy la nada creadora,
la nada de la que saco todo.

¡Fuera entonces toda causa que no sea entera y exclusivamente
la mía! ¿Qué dirían? Que mi causa, debería ser al menos, la
“buena causa”. Pero ¿Qué es lo bueno y qué es lo malo? Yo mismo soy mi causa, y no soy ni bueno ni malo; esas no son, para mí, sólo palabras.
Lo divino es la causa de Dios, lo humano es la causa del hombre. Mi causa no es divina ni humana, no es ni lo verdadero, ni lo bueno, ni lo justo, ni lo libre; es lo mío. No es general, sino única, como yo soy único.

No admito nada por encima de mí.

Max Stirner – “El único y su propiedad”.

Traducción por mi parte.
-Velonegro.